La Genetica más antigua del mundo tiene 2700 años

Fue encontrada entre las petenencias de una misteriosa momia de un hombre rubio y de ojos azules. Se usó con fines terapéuticos o adivinatorios en el oeste de China.
El primer alijo de marihuana conocido de la Historia se usó con fines terapéuticos o adivinatorios en el oeste de China hace 2.700 años, según la datación de los científicos que lo encontraron entre las pertenencias de una misteriosa momia de un hombre rubio y de ojos azules.
Cuando en 2003 los arqueólogos hallaron un saquito con 789 gramos de hierbas en una de las momias caucásicas de las 500 tumbas excavadas en Yanghai, en pleno desierto del Gobi y cerca de Turpán (en la región occidental china de Xinjiang), pensaron que se trataba de cilantro, pero los últimos análisis botánicos no dejan lugar a dudas: era marihuana.
Los 789 gramos de cannabis fueron hallados entre los restos de un hombre que murió a los 45 años, de cabello y ojos claros, de alto nivel social y equipado con bridas, arcos y un arpa, materiales que apoyan la teoría de que se trataba de un chamán de la cultura Gushi, vinculada con la Tocaria.
"Es una cuestión de deducción científica el establecer que es más que probable que el cannabis se usara con fines psicoactivos o médicos", declaró a Efe Ethan Russo, responsable del análisis y profesor invitado de la Academia China de Ciencias Sociales (ACCS).
El botánico, también profesor del departamento de Farmacia de la Universidad de Montana (EEUU), destaca también que las hierbas pudieron haber sido utilizadas con fines adivinatorios.
Russo subraya los análisis practicados a 11 gramos del alijo (carbono 14, fotomicrográficos, fitoquímicos y genéticos), de los que se deduce que la marihuana pertenecía "a una variedad de droga que se cultivaba, no era salvaje", y además no consta que el cáñamo se utilizara en esa zona como alimento ni para confeccionar tejidos (...)
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La lucha del Cannabis por un espacio legal

Nada más pisar la asociación Pannagh te golpea el aroma empalagoso de la marihuana. En un armario se guardan bajo llave varias cajas que contienen diversas variedades: Critical Mass, White Widow, Medicine Man, New York Diesel, Ak 47. Al margen de ese detalle, el local es como el de todas las asociaciones: muebles viejos, folletos, algunos pósters y libros, en este caso sobre los efectos del cannabis, sus orígenes...
La sede de Pannagh (cannabis en sánscrito) está en el centro de Bilbao. Hoy es jueves, día de reparto entre los socios. A las 18.00, empiezan a llegar. El primero es Miguel Ángel, con sida y un reciente trasplante de hígado. Después aparece Javier, sin dolencia específica, consumidor porque sí. Y Unai, que fuma porros porque le gusta. Y Begoña, que viene a recoger lo que consume su marido, gravemente enfermo de cáncer... Ser socio cuesta 25 euros al año. Luego pagan el gramo a cuatro euros (alrededor de la mitad de lo que cuesta en el mercado negro). Unos se llevan una bolsita con cinco gramos. Otros, con 10. Como máximo pueden disponer de 40 gramos al mes.
"Entre los socios hay funcionarios, comerciales, muchos enfermos... En total, somos unos 150 socios activos", explica Martín Barriuso, presidente de Pannagh. Barriuso -43 años, delgado, activo-, habla por el móvil sin parar, por eso lleva un pinganillo en la oreja. Además de ser el responsable de Pannagh, es el presidente de la Federación de Asociaciones Cannábicas (FAC;
), que a su vez forma parte de La Coalición Europea por Políticas de Drogas Justas y Eficaces (ENCOD;
). Barriuso es un militante de la causa procannabis, a la que lleva vinculado más de 15 años. La primera vez que hablamos me colgó el móvil apresuradamente. Unos guardias civiles le sorprendieron fumándose un porro. Barriuso es el administrativo de Pannagh. Él cultiva, cosecha, reparte, da la cara, habla con los socios... "Siempre tuve claro que algún día me daría de alta en la Seguridad Social cultivando marihuana", dice satisfecho.
En España, más de 2,2 millones de personas fuman marihuana o hachís al menos una vez al mes (encuesta domiciliaria 2007- 2008 del Plan Nacional Sobre Drogas). Algunos cultivan, otros tiran de amigos, muchos tienen camello y una minoría están asociados en organizaciones de usuarios o clubes de consumidores. Clubes como La MACA (Movimiento Asociativo Cannábico de Autoconsumo), de Barcelona, con 125 socios -José y Nora se encargan de su cultivo colectivo y están dados de alta en la Seguridad Social como administrativos agrónomos-, o Arsecse, de Sevilla, con unos 50 socios activos. En total, hay una docena de clubes repartidos por España, más al menos cuatro en proyecto (uno en Málaga, otro en Cádiz y dos en Madrid). Barriuso explica los beneficios de pertenecer a uno de estos clubes: "Evitas el mercado negro y te aseguras de que el cannabis es de calidad".
Si la marihuana es una sustancia ilegal, si a la gente le ponen multas a diario por fumar porros, ¿cómo se explica que existan estos clubes? ¿Son legales? Y sobre todo, ¿para qué existen?
Para explicar estas dudas hay que sumergirse en una compleja maraña de leyes e interpretaciones de las mismas. Y acudir a los orígenes de estos clubes, allá a principios de los noventa. En junio de 1991, un grupo de amigos inscribió en Barcelona la Asociación Ramón Santos de Estudios del Cannabis (ARSEC; eligieron el nombre en homenaje a un amigo fallecido). En 1993, tras analizar un gran número de sentencias aplicadas a casos relacionados con el consumo de cannabis (el Código Penal prohíbe su venta, posesión y consumo en lugares públicos, pero no su consumo privado ni tampoco -como de hecho sucede en muchas senten-cias- el compartido), ARSEC le preguntó al fiscal antidroga de Cataluña si sería delito que cultivasen marihuana para cubrir su consumo personal. El fiscal se vio incapaz de pronunciarse sin hechos concretos y los 100 socios de ARSEC decidieron llevar a cabo la propuesta: plantaron 200 plantas de marihuana en una finca de Tarragona e informaron de ello al fiscal, a los Mossos d’Esquadra y a los medios de comunicación. Meses más tarde un coche de la Guardia Civil se topó con la plantación y la requisó.
El caso llegó a los tribunales. En una primera sentencia, la Audiencia Provincial de Tarragona absolvió a los cuatro responsables del cultivo. Pero la fiscalía recurrió. En 1997 el Supremo condenó a cada uno a cuatro meses de cárcel y una multa de 3.000 euros por un "delito abstracto". "El cultivo de plantas que producen materia prima para el tráfico de drogas es un acto característicamente peligroso para la salud pública, no obstante, que en el caso no se haya llegado a producir un peligro concreto", reza la sentencia. Que significa algo así como: aunque de momento no había sucedido, ¿quién nos asegura que no se iba a acabar traficando con esta marihuana?
Paralelamente a la experiencia de ARSEC sucedieron dos cosas. Por un lado, en Bilbao un grupo de personas decidió emular su experiencia. Crearon la asociación Kalamudia (origen de Pannagh), plantaron marihuana y avisaron a los medios de comunicación. El caso llegó al juzgado de Bilbao, que concluyó que no había indicio de delito, y meses más tarde Kalamudia recogió su primera cosecha ante los periodistas.
Más o menos por esas fechas, la Junta de Andalucía, advertida de los posibles efectos beneficiosos del cannabis en determinadas patologías, empezó a plantearse la posibilidad de crear en los centros de asistencia una sala donde los enfermos pudieran consumirla de forma legal y encargó un estudio al respecto a dos profesores de Derecho Penal de la Universidad de Málaga, Juan Muñoz Sánchez y Susana Soto Navarro.
Tras estudiar el asunto, Muñoz y Soto elaboraron un informe -El uso terapéutico del cannabis y la creación de establecimientos para su adquisición y consumo- que elabora una serie de condiciones legales que la Junta nunca llegó a aplicar, pero que hoy sirven de referente a los clubes de consumidores. Estas condiciones son: 1. Que el cannabis se distribuya en un local de acceso restringido sólo a un grupo determinado de adictos o consumidores habituales mayores de edad. 2. Que sea un lugar cerrado que no permita el acceso a terceras personas. 3. Que se trate de unas cantidades de droga que no rebasen el límite de un consumo inmediato. 4. Que no se obtenga un beneficio económico.
¿Significa esto que siguiendo estas normas la legalidad está asegurada? No, ni mucho menos. "Esto no es algo que diga una ley, es una interpretación que como tal puede variar", explica el propio Muñoz. "De hecho hay sentencias que difieren de esta doctrina. No hay seguridad jurídica. Además, hay que recordar que según el Código Civil toda tenencia de cannabis es ilícita. El estudio se hizo partiendo de la realidad de que la droga existe y de que lo mejor es que se reduzcan una serie de daños. Los consumidores habituales de marihuana van a seguir consumiendo, y estos clubes entre otras cosas evitan el peligro de acudir a otros contextos donde van a encontrar drogas más duras".
Diego de las Casas es el abogado de dos clubes de consumidores que se están formando en Madrid. "Hay que llevar una contabilidad estricta, tener un jardinero en nómina... La idea es, ya que vas a hacerlo, hazlo lo mejor posible. Se trata de facilitar que la Administración pueda hacer la vista gorda. Pero nadie te asegura nada. Esto es una guerra de guerrillas".
"Los consumidores están buscando la forma de obtener sustancias de calidad y cumpliendo en la medida de lo posible la legalidad", dice Xavier Arana Berastegi, profesor del Instituto Vasco de Criminología (dependiente de la Universidad del País Vasco), que lleva años realizando estudios sobre la jurisdicción aplicada a las drogas. "Ahí hay un camino por recorrer en el que no todo el mundo está de acuerdo porque creen que incita al consumo. Hoy por hoy, según a quién le llegue un caso de este tipo lo considerará legal o no. Su inseguridad jurídica es total". Como dice Arana, el día a día de estos clubes es complicada. El miedo a que les requisen el cultivo siempre está ahí, aunque aseguran que temen más a los ladrones. Algunos incluso han optado por dotar a su cultivo de una alarma conectada con la policía.
A pesar de su inseguridad, recientemente la ley ha dictado dos sentencias a favor de socios de estos clubes. La primera es de 2006: Barriuso y otros dos miembros de Pannagh fueron detenidos mientras cosechaban la marihuana de la asociación. Estuvieron tres días en prisión y se les requisó el cultivo. Meses más tarde, la Audiencia de Vizcaya resolvió que no había delito -"se trata de una modalidad de consumo entre adictos en el que se descarta la posibilidad de transmisión a terceras personas (...)"- y archivó la causa. En mayo de 2007, sin recurso de la fiscalía, se ordenó la devolución de las plantas incautadas. Y así fue. La policía tuvo que devolver la marihuana, un total de 17 kilos que llegaron podridos. Aunque es inservible, Barriuso no se ha deshecho de la mercancía. Las cajas están apiladas en una esquina del local. Su trofeo.
La segunda sentencia es de 2006. El Juzgado de lo Penal número 3 de Huelva absolvió a un miembro de Arsecse (la Asociación Ramón Santos de Estudios del Cannabis de Sevilla) que había sido denunciado por un vecino: tenía 24 plantas de marihuana en un invernadero de su finca. El juez consideró probado que el cannabis era para su consumo personal y el de otros asociados.
Con estos precedentes, Barriuso cree que los clubes podían haber proliferado más: "La gente no quiere líos; resulta más fácil plantar a tu aire que montar una asociación". Él cree firmemente que constituyen una alternativa factible, aunque reconoce "que hay que arriesgarse".
De momento no hay grandes voces en contra, ni alerta social. "El problema sanitario asociado al consumo de esta droga no es esta gente, sino los adolescentes que fuman porros a diario", concede Amador Calafat, psiquiatra y director de la revista Adicciones. "Lo que me preocupa es que el movimiento procannabis con su reivindicación propicia que haya gente que tenga una baja percepción del riesgo del consumo de estas sustancias".
Contactada por este periódico, la Fiscalía Antidroga del Estado rechazó opinar sobre este tema ("la fiscalía sólo se pronuncia sobre procedimientos concretos"), pero una fuente interna alertó: si se les sanciona o no dependerá del caso y del juez.
Preguntado al respecto, una fuente del Plan Nacional sobre Drogas, comentó: "En nuestro país el consumo de cannabis en el ámbito privado no está penalizado. Tampoco lo está el cultivo para consumo propio. Si estas asociaciones se limitan a esto, su actividad no tiene ninguna trascendencia penal. Sólo cuando se hace publicidad de este consumo o cuando se promueve, es cuando pueden cometer un delito contra la salud pública, según el Código Penal. Pero son los tribunales quienes tienen que decidirlo".
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Suiza dice NO a la despenalización de la Marihuana

Los Suizos rechazan en referendo legalizar el consumo de Marihuana
Fumar hachís y marihuana seguirá estando prohibido en Suiza, según decidieron los ciudadanos del país en un referendo celebrado este domingo 30 de noviembre sobre la despenalización del consumo de cannabis. La propuesta no consiguió la aprobación en una mayoría de los cantones y según estimaciones de la televisión suiza fue rechazada también por el 66 por ciento de los votantes. Tampoco superó la consulta la solicitud de ofrecer una pensión más temprana a los trabajadores más pobres. Los sindicatos pedían que parte de la población activa pudiera recibir una renta no recortada entre los 62 y 65 años. Agencias.
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Torreblanca introduce aromas de Marihuana en la pastelería

El alicantino Paco Torreblanca propone una nueva visión de la penalizada hierba para sus platos de chocolate
El pastelero alicantino Paco Torreblanca ha propuesto hoy en el Congreso "Lo Mejor de la Gastronomía" en San Sebastián una nueva visión de la penalizada marihuana, utilizándola por su estética y aroma para enriquecer platos de chocolate.
En sus declaraciones,Torreblanca aclara que los usos de la marihuana son muy variados, y, entre ellos destaca el medicinal, aunque en su cocina ha entrado como aromatizador.
Explica que las hojas de marihuana desprenden aromas a resina y herbáceos muy interesantes, que en su plato con chocolate extrae a través de un proceso de ahumado, con lo que da un toque de madera y herbáceo al chocolate.
La hoja no se come en este plato, pues sólo la usa para conseguir el aroma.
Torreblanca asegura que la idea de utilizar este elemento en la cocina la trajo de Japón, donde en un restaurante se la pusieron como elemento ornamental.
El pastelero apunta que su único objetivo trabajando con este producto es el de investigar e innovar y, en ningún caso, el de provocar.
Con un ingrediente menos conocido, pero igual de exótico para los europeos, ha querido renovar el mundo del chocolate el belga Pierre Marcolini.
Se trata de la piel de las habas del cacao, un subproducto del cacao que normalmente se desecha, pero que el belga ha aprovechado para potenciar el propio sabor del chocolate.
Para ello, toma las cáscaras, una vez que las habas han pasado el proceso de torrefacción, y las fríe en aceite muy caliente y les añade un toque de sal.
Con estas crujientes cáscaras consigue dar un aroma de madera al chocolate y una sutil textura crujiente, con la que hace más atractivo aún este producto.
Por su parte, el francés Régis Marcon, ha querido reivindicar los sabores de siempre en unión con el chocolate, como el del pichón con trufa y salsa de chocolate.
Marcon ha acompañado este plato con su personal homenaje a Perú, el lugar de donde procede un chocolate único que se comercializa como un vino millesime -Alto del Sol-, del que sólo se obtienen 30 toneladas al año.
Con este chocolate ha elaborado también un plato con champiñones que se consume como postre acompañado de un helado y en el que destaca el aroma del hongo.
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Suiza decide hoy la legalización del Cánnanbis

La iniciativa popular "por una política razonable sobre el cannabis para proteger eficazmente a la juventud", solicita que el consumo, posesión y compra de este tipo de droga se despenalice. La ciudadanía vota hoy la propuesta.
En Suiza, alrededor de medio millón de personas fuma de vez en cuando algún producto de esta hierba. Práctica y ley están muy distantes en este país.
La política Suiza no la ha tenido fácil en la regulación de las sustancias psicoactivas. En Junio de 2004 fracasó la revisión de la Ley sobre Estupefacientes en el Parlamento Federal.
Como consecuencia, el comité "a favor de la protección de la juventud y contra la narcocriminalidad" lanzó una nueva iniciativa popular. Casi 106.000 personas apoyaron el texto para legalizar el consumo de cannabis en Suiza. Cabe señalar que en Suiza, para aceptar que una propuesta sea votada en las urnas, se requiere un mínimo de 100.000 firmas ciudadanas válidas.
Por la despenalización del consumo propio
Por un lado, la iniciativa pide que se despenalice el consumo, posesión, cultivo y compra para fines de consumo personal de sustancias psicoactivas, producto del cannabis.
Por otra parte, el texto solicita que las autoridades establezcan reglas para el cultivo con fines de venta de productos del cannabis, su comercialización, su importación o exportación.
La iniciativa subraya que la despenalización terminará con el lucrativo comercio ilegal y considera que las personas adultas deben poder consumir el cannabis sin ser castigadas jurídicamente.
Para la protección de los jóvenes, la iniciativa establece una radical prohibición para la venta del cannabis a menores de 18 años y el consecuente veto publicitario de los derivados de esta planta.
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Una treintena de municipios holandeses proponen cultivar cannabis para combatir el tráfico ilegal

En una de las escenas más hilarantes de Pulp Fiction, Samuel L. Jackson le pide a John Travolta que le vuelva a explicar "lo de los bares de hachís" en Amsterdam. Y Travolta le cuenta su experiencia en uno de esos coffee shops, donde venden y puedes fumar marihuana y hachís. "Es legal comprarlo, es legal poseerlo y, si eres propietario de un bar de hachís, es legal venderlo. También es legal llevarlo encima, pero eso tampoco importa, porque si te detiene un poli es ilegal que te cachee...".
Tras tal exposición, Jackson exclama que se va corriendo a Amsterdam. Y ese es uno de los problemas que debaten los ayuntamientos y el Gobierno de Holanda sobre su alabada (por unos) y criticada (por otros) política tolerante con las drogas blandas: mientras que los propios holandeses consideran los coffee shops como algo habitual en su panorama urbano sin que los jóvenes se enganchen masivamente al cannabis, esos bares son un imán para los extranjeros. Sobre todo la presencia diaria de miles de alemanes, belgas y franceses en localidades fronterizas como Maastricht, Venlo y Roozendaal genera cada vez más conflictos.
Una cuarta parte de los turistas visitan Amsterdam expresamente para fumar o comprar maría, aunque el Ayuntamiento no les considera un problema. "Los que beben mucho causan más molestias", dice el alcalde socialdemócrata Job Cohen. Lo que más preocupa a Amsterdam y una treintena de municipios más es el abismo entre el mostrador y la trastienda de los coffee shops: venden la marihuana de modo legal, pero para obtener el producto deben acudir a un mercado que es ilegal y que en los últimos años se criminaliza cada vez más debido a los grandes beneficios que aporta a los productores. Hay una lucha férrea y mortal para controlar los cultivos, muchos en buhardillas de casas particulares.
El ministro de Sanidad, Ab Klink, estudiará esta semana si es posible que el ayuntamiento de Eindhoven tenga, de manera experimental, su propia plantación de marihuana. Es su respuesta a la propuesta de los 33 alcaldes que celebraron la semana pasada una cumbre de la maría y concluyeron que los cultivos públicos de cannabis acabarían con el circuito ilegal.
Cierres controvertidos
Mientras, Amsterdam debe cerrar 43 de sus 228 coffee shops antes del 2011. Una ley estatal prohíbe los bares que venden cannabis a menos de 250 metros de una escuela, pero la medida provoca rechazo incluso en esos colegios. "Nunca hemos tenido ningún problema con los coffee shops, al contrario. Prohíben la entrada a menores y nos avisan cuando ven a muchos escolares en su puerta", explicó la rectora del Barlaeus Gymnasium, en el centro de Amsterdam, por cuya cercanía deberá cerrar The Bulldog, el coffee shop más famoso de la ciudad.
Los alcaldes temen que el cierre de parte de los 700 establecimientos de este tipo que hay en todo el país abocará el mercado del cannabis a la ilegalidad, con todas sus consecuencias negativas. Cerca de las fronteras funcionan ya los drugsrunners que esperan en las autopistas a coches con matrícula extranjera para llevarles a un piso donde se les vende la droga. Aunque los belgas, alemanes y franceses también pueden comprar de manera ilegal en su propio país, prefieren ir a Holanda porque la marihuana holandesa, la nederwiet, es considerada la mejor en el mundo.
Ante las críticas de los países vecinos, Holanda se defiende con cifras: según el último informe del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías, los holandeses que han consumido cannabis en el último año (un 5%) son menos que la media europea, mientras que encabezan la lista países más represivos, como España, Italia (ambos con un 11%) y Francia (9%).
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Encuentran marihuana en una tumba china de hace 2700 años.

El curioso alijo tiene 2700 años y fue "cultivada con propósito psicoactivo" y no como fibra o comida dice el estudio. Los 789 gramos de cannabis seco fueron enterrados junto a un hombre caucásico, de pelo claro y ojos azules, probablemente un chaman de la cultura Gushi en el noroeste de China. Las condiciones extremadamente secas y el suelo alcalino han actuado como conservantes permitiendo al equipo de científicos analizar cuidadosamente el alijo que conservaba el color verde aunque no el aroma.
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Una "marihuana sintética" estimula la generación de neuronas

Es lamentable que suelan haber noticias falsas relacionadas con los beneficios existentes en el consumo de Marihuana,es la misma historia de siempre,la gran mayoria de usuarios de Cánnabis son concientes de que cualquier droga es peligrosa,especialmente para la juventud en su etapa de la adolescencia,y es por eso que algunos cientificos usan esta afirmación para generalizar en sus conclusiones que la Marihuana es una de esas drogas muy peligrosas,aún cuando la evidencia sobre sus beneficios medicinales se hacen cada vez más fuertes hay que lamentar las actuaciones de algunos de esos "creadores" que solo abogan por lo artificial llegando a conseguir la fórmula para que algo sintético tenga los beneficios de un producto natural.
La noticia habla por si misma,cada uno que saque sus propias conclusiones.
Una "marihuana sintética" estimula la generación de neuronas
Un estudio en ratas confirma además que un fármaco basado en el cannabis retrasa la aparición del alzhéimer
La marihuana no deja de sorprender a los científicos. Pese a tratarse de una droga ilegal con efectos nocivos probados, sobre todo en las primeras etapas de la vida, la versión sintética de su principal principio activo, el tetrahidrocannabinol (THC), sigue mostrando propiedades beneficiosas en modelos animales.
En concreto, un estudio presentado el miércoles en Washington, en un encuentro de la Sociedad de Neurociencia estadounidense, ha confirmado los efectos de los derivados sintéticos del THC a la hora de retrasar la aparición de la enfermedad de alzhéimer en ratas mediante la reducción de la inflamación en el cerebro y la mejora de la memoria. Aunque esto ya fue descrito en 2005 en otro estudio por la investigadora española María de Ceballos, del Instituto Cajal del CSIC, el presente trabajo concluye que la administración de un fármaco sintético basado en las propiedades del THC, denominado WIN, consigue también estimular la formación de nuevas neuronas en el hipocampo, la región del cerebro implicada en el aprendizaje y la memoria.
El fármaco, que no es un extracto de la planta sino un compuesto sintético, activa en las ratas tres receptores del sistema cannabinoide (CB1, CB2 y TRPV1), lo que no sólo permite reducir la inflamación del hipocampo, sino también estimular la neurogénesis.
Prevenir el alzhéimer
Aunque estos resultados se circunscriben al citado compuesto sintético, el principal autor del trabajo, Gary Wenk, de la Universidad Estatal de Ohio, cree que no se puede descartar que la marihuana, como tal, no pueda servir para prevenir el alzhéimer. "¿Podría alguien con alzhéimer en su familia prevenir la enfermedad fumando marihuana? Podría funcionar, pero nosotros no estamos diciendo eso. Lo que sí sostenemos es que una sustancia legal que imita las propiedades de la marihuana puede actuar sobre los receptores cerebrales para prevenir las pérdidas de memoria asociadas a la edad, lo que es realmente esperanzador", señala Wenk.
En cualquier caso, según señaló el científico a Público, estos efectos del cannabis se darían mejor en cerebros envejecidos que en cerebros jóvenes, y siempre hablando de dosis muy bajas. "Esa es la clave, usar una dosis muy baja, como una calada al día", agrega Wenk, que reconoce que por el momento no ha sido posible crear un fármaco capaz de separar los beneficios de la marihuana de sus propiedad psicoactivas.
Para María de Ceballos, “es muy difícil de demostrar” que fumar marihuana tenga efectos positivos a la hora de prevenir la enfermedad de alzhéimer.
El cannabis, "muy peligroso"
Esta investigadora del CSIC cree que, aún en el caso de ue pudiera ser cierto, no hay que olvidar que el cannabis "es realmente muy peligroso en la juventud y la adolescencia".
"Estamos en el siglo XXI, y lo que parece razonable es que cuando hay que tomar un medicamento se tome una pastilla o una inyección, porque es la forma de saber, bajo control sanitario, la dosis exacta que se recibe", concluye María de Ceballos.
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Amsterdam pone freno a los “coffee shops”

“Los establecimientos que estén situados a menos de 250 metros a pie de un colegio, o tendrán que cerrar, o trasladarse a otro lugar ”
Casi una quinta parte de estos populares locales de la ciudad holandesa tendrán que cerrar. Un decreto del Gobierno prohibe la venta de droga cerca de las escuelas y al alcalde de Amsterdam no tendrá más remedio que acatar la decisión.
“Los establecimientos que estén situados a menos de 250 metros a pie de un colegio, o tendrán que cerrar, o trasladarse de aquí a finales de 2011”, explicó el alcalde, Job Cohen.
El mapa de los “coffee shops” se verá sensiblemente reducido. Pese a ser uno de los grandes atractivos turísticos de Amsterdam, 43 de los 228 locales de este tipo, registrados en el Ayuntamiento, echarán el cierre.
Holanda es uno de los países europeos con una política más permisiva. Es ilegal traficar con drogas pero en estos locales, pueden comprarse hasta cinco gramos de marihuana o hachís para consumo propio.
El debate sobre el futuro de los “coffee shops” sigue vivo, en la calle.
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La marihuana podría mejorar la memoria

La marihuana podría mejorar la memoria y ayudar en la lucha contra el Alzheimer
Un equipo de la Universidad Estatal de Ohio encontró que componentes específicos de la marihuana pueden ser buenos para el envejecimiento del cerebro reduciendo la inflamación de este e incluso estimulando la formación de nuevas células cerebrales. La investigación también sugiere el desarrollo de una droga legal que contiene algunas propiedades similares a las de la marihuana, la cual podría ayudar a prevenir o retrasar la aparición de la enfermedad de Alzheimer.
la info completa viene en inglés http://www.telegraph.co.uk/scienceandte ... imers.html







